jueves, 25 de junio de 2009

Principios de la Rehabilitación Geriátrica

Principios de la Rehabilitación Geriátrica

El anciano suele sufrir enfermedades con mayor facilidad y frecuencia que el individuo joven y sus recuperaciones son más lentas e incompletas
La fisioterapia revitalizadora geriátrica es la aplicación de determinadas técnicas de fisioterapia sobre adultos mayores sanos, en los que el proceso involutivo de la edad puede desencadenar procesos patológicos que pueden llevar a la disminución de sus capacidades funcionales.
La causa más común de la pérdida de las capacidades funcionales en la persona mayor es la inactividad o inmovilidad .Existen numerosas causas para la inmovilización en una persona mayor, dentro de ellas tenemos la inmovilización aguda que se considera como una inmovilización accidental secundaria a una enfermedad quemaduras, fractura de cadera, accidente vascular periférico por nombrar algunos. la actividad del paciente se ve severamente reducida hasta que la enfermedad aguda se estabiliza. . Las barreras arquitectónicas pueden causar inmovilización accidental esto incluye las barandas de las camas, camas altas o bajas, escalones, pasillos con pobre iluminación, sillas inapropiadas, temor a caídas,, aislamiento social y ambiental , dolor al movimiento, parestesias, falta de ayuda para la movilidad y / o traslados. Y por supuesto la actitud de “ estoy muy enfermo para levantarme” afectan negativamente la movilidad.
La inmovilización crónica es el resultado de problemas médicos de larga data, mal manejados o no tratados como lo puede ser una accidente vascular cerebral, artritis, amputaciones, enfermedad de parkinson, lumbalgia

El proceso de descondicionamiento es definido como los cambios múltiples producidos en la fisiología de órganos y sistemas, inducidos por inactividad y por lo tanto reversibles con la actividad física. El grado de descondicionamiento depende del grado de inactividad y del nivel físico previo a esta. El término de hipocinética es el que describe la fisiología de la inactividad.

Los estudios indican las personas mayores que son más activas físicamente son capaces de responder igual o en algunos casos mejor que sujetos más jóvenes en ciertas actividades físicas, es por eso que el ejercicio se considera una modalidad de rehabilitación primaria en el caso de las personas mayores.

Existen retos para entender la interacción entre inactividad y salud en las personas mayores. El primero es que el envejecimiento causa en el individuo consecuencias similares a la inactividad, el segundo es separar los efectos de la inactividad de los efectos de la enfermedad, claro es obvio que algunos efectos del envejecimiento pueden estar directamente relacionados con la inactividad. El otro reto es entender la diferencia entre la declinación fisiológica y la pérdida de función ¡es la incapacidad de una anciana de 85 años de subir escalones debida a debilidad muscular, dolor articular, problemas cardiacos, pobre equilibrio, problemas sensoriales o una vida sedentaria?
Entender las consecuencias de la inactividad es de gran importancia cuando valoramos la necesidad de rehabilitación de una persona mayor.
Shepard* encontró que una actividad física moderada da como resultado que la persona se sienta mejor, lo cual lo lleva a un mejor desarrollo intelectual y sicomotor, de rebote se aumenta la autoestima, imagen corporal y disminuyen los niveles de ansiedad, stress y depresión.


Es de vital importancia el aporte que la terapia física puede tener en combatir o retardar, los procesos involutivos de la edad y / o inactividad que dan como resultado alteraciones de los órganos, aparatos y sistemas y aunque asintomáticos al principio en un determinado momento puede evolucionar hasta lograr la incapacidad física del sujeto.
La rehabilitación Geriátrica es el mecanismo efectivo para compensar dentro de los límites máximos las consecuencias de la inactividad, por que rehabilitación geriátrica y no ejercicio simplemente?, sencillo debido a las características y necesidades propias de la población adulta mayor los programas de ejercicios deben ser preparados y guiados por profesionales en el área de fisioterapia y rehabilitación realizando una evaluación funcional previa para así determinar las capacidades de cada uno de los individuos y poder implementar un plan de terapia física adecuado a las necesidades personales.
Como fisioterapeutas nuestra meta debe ser proporcionar al adulto mayor un programa preventivo, correctivo o de mantenimiento donde nuestro objetivo básico sea la independencia funcional de las personas que tratamos, con la consecuente ganancia de una mejor la calidad de vida
Los principios generales de la rehabilitación en el anciano, cualquiera que sea el proceso del que se trate, debe aplicarse como medida general para luego aplicar las técnicas específicas correspondientes al proceso.
1. Mantener la máxima movilidad articular
2. mantener o restaurar la independencia en AVD.
3. Mantener o incrementar la fuerza muscular
4. lograr un buen patrón de marcha y equilibro.
5. valorar postura.
6. historia de caídas
7. lograr la confianza y cooperación del paciente desde el inicio.


La movilidad mantenida , asistida o estimulada evita mayores lesiones articulares y problemas musculares sobre todo contracturas, perdida de fuerza y sus consecuencias (trastorno de la marcha, caídas, síndrome de inmovilización).
Por lo general la falta de ejercicio suele ser un problema constante en el mundo geriátrico, esto puede deberse a las comodidades de la vida moderna, la falta de información, barreras arbitrarias de la edad para muchas actividades , el efecto de enfermedades crónicas, por ello el ejercicio reglado y adecuado es una necesidad terapéutica para el adulto mayor, los ejercicios dirigidos no tienen contraindicación en ningún caso, siendo beneficios incluso en pacientes con insuficiencia coronaria y enfermedad vascular periférica. Es importante recalcar que se deben evitar las acciones sobre protectoras o agresivas de parte de la familia y el equipo de trabajo.

En general la prevención constituye uno de las bases del trabajo con adulto mayor.

LA TERCERA EDAD SERÁ PARA CADA UNO LO QUE EL MISMO QUIERA HACER DE ELLA.,si nos resignamos a hacerla una etapa regresiva y de involución.

miércoles, 24 de junio de 2009

REHABILITACIÓN RESPIRATORIA Y EJERCICIO EN EL ANCIANO

Con el paso de los años, la función respiratoria se ve alterada negativamente, por los cambios que se producen en la mecánica respiratoria externa y la involución senil de los tejidos pulmonares (parénquima, bronquios, alvéolos y vasos pulmonares).


OPATOMECÁNICA RESPIRATORIA SENIL

La involución senil determina importantes cambios en la mecánica respiratoria externa.

Sobre la columna vertebral, se presenta de forma variable, una cifosis dorsal senil, que repercutirá sobre la movilidad y la eficacia de los diámetros toracocostal alto y medio e indirectamente sobre la movilidad abdómino – diafragmática. Se debe a la deshidratación discal y pérdida de grosor, sobre todo en su porción anterior que determina una propulsión costoexternal hacia delante, con elevación y horizontalización costal en contra de su fisiológica inclinación cráneo – caudal, aumento por ello del diámetro posteroanterior del tórax, elevación hacia la posición inspiratoria y disminución del diámetro del transversal de expansión pulmonar motivado por el aumento del posteroanterior. El tórax adopta una postura inspiratoria, que en mayor o menor grado motiva la tendencia al enfisema toracógeno senil.

Las articulaciones condro – transversa y condroesternal, se van volviendo más rígidas y finalmente convierten la jaula torácica en un arco más o menos inmóvil que conjuntamente con las alteraciones de columna y costillas van a influir de manera negativa sobre el intercambio alvéolo – capilar, es decir, sobre la función respiratoria global.

La movilidad abdómino – diafragmática también se ve alterada, sobre todo en el anciano que no ha sido adecuadamente rehabilitado, que ha hecho una vida sedentaria o con poco ejercicio, observando una respiración de predominio torácico y con respiración diafragmática muy disminuida, añadiéndose casi siempre una faja poco musculada cuando no un abdomen péndulo que indirectamente aumenta aún más la ineficacia de la respiración diafragmática.


MODIFICACIONES HISTOLÓGICAS EN EL PULMÓN SENIL


El bronquio senil presenta atrofia del epitelio de revestimiento, involución del sistema ciliar con atrofia de las glándulas mucosas, hipotonía y como consecuencia de todas estas alteraciones, hay una disminución de la movilidad ciliar, un aumento de moco y una hipotonía muscular, llevando todo ello a dificultades de expectorar por el aumento de la viscosidad del moco y como consecuencia a una eficacia en los mecanismos de limpieza bronquial.

A nivel alveolar se da una elastosis degenerativa a nivel de los septos alveolares que, unida a las alteraciones bronquiales van a determinar el enfisema centro lobulillar. También hay alteraciones de interés en la difusión alvéolo capilar.

En el tejido conjuntivo se observan hiperplasias que añadidas al aumento global de las fichas, determinan pérdida de elasticidad.

Se ha comprobado que a lo largo de la vida, las partículas inhaladas pasan al intersepto alveolar, motivando un factor más de rigidez parenquimatosa.

En relación con los vasos pulmonares del anciano, se ha visto pérdida del sistema elástico, aumento del tejido fibroso en la túnica media, llevando todo ello a una mayor rigidez que determinará trastornos en la perfusión pulmonar, repercutiendo en la eficacia respiratoria.


FISIOTERAPIA RESPIRATORIA

Definición.
Son procedimientos físicos utilizados en el tratamiento de pacientes con una incapacidad, enfermedad, o lesión del aparato respiratorio, con el fin de alcanzar y mantener la rehabilitación funcional y evitar una disfunción.


RECUERDO ANATOMO – FISIOLÓGICO

Pulmones, órganos pares situados en la cavidad torácica que llevan a cabo la respiración.

En el ser humano adulto, cada pulmón mide entre 25 y 30 cm de largo y tiene una forma más o menos cónica. Los pulmones están separados por una estructura denominada mediastino, que contiene el corazón, la tráquea, el esófago y vasos sanguíneos. Los pulmones están cubiertos por una membrana protectora llamada pleura pulmonar, que está separada de la pleura parietal –una membrana similar situada en la pared de la cavidad torácica- por un flujo lubricante. El aire inhalado pasa a través de la tráquea, que se divide en dos tubos denominados bronquios; cada bronquio conduce a un pulmón. Dentro de los pulmones, los bronquios se subdividen en bronquíolos, que dan lugar a los conductos alveolares; éstos terminan en unos sitios llamados alveolos.

¿Qué es un nebulizador?

Un nebulizador es un dispositivo que permite administrar medicamentos en solución, en forma de partículas muy pequeñas en aerosol al árbol tranqueo – bronquial.
Funciona por medio de un compresor de aire, que hace que los medicamentos nebulizados tomen forma de nube de aerosol húmedo y sea aspirada por el paciente, para llevarlos rápidamente hasta lo más profundo de nuestros pulmones, donde cumplirán su efecto terapéutico, con un mínimo de efectos secundarios en otros aparatos y sistemas.

Cada nebulizador (excluyendo el compresor), mientras esté en uso, es de carácter PERSONAL, por lo que no deberá compartirse entre diferentes pacientes enfermos. Si varios pacientes requieren el uso de un mismo equipo, deberán tener CADA UNO, su propio nebulizador con mascarilla.


DRENAJE POSTURAL

Indicaciones:


Pacientes que deben permanecer inmóviles por largos períodos de tiempo
Atelectasia
Acumulo de secreciones
Disminución de la ventilación por problemas restrictivos
Enfisema lobar o intersticial
Drenaje pleural por tubo de tórax

Contraindicaciones:

Paciente con edema cerebral
Hidrocefalia
No colocar en decúbito ventral apacientes con cirugía abdominal reciente, malformaciones abdominales, distensión abdominal por compresión del diafragma.


VIBRACIÓN

Indicaciones:

Movilizar y adelgazar secreciones hacia vías aéreas más grandes
El moco tiene como característica especial que se licua con movimientos de sacudida

Contraindicaciones:

Irritabilidad durante el procedimiento que comprometa el estado del paciente
Ausencia de secreciones gruesas
Enfisema intersticial con riesgo de neumotórax


PERCUSIÓN

Indicaciones:


Fase secretoria (tardía) de la membrana hialina
Neumonía lobar secretoria después de 24 horas de antibióticos
Prevención de atelectasias post – extubación
Pacientes con abundantes secreciones



Contraindicaciones:

Ausencia de secreciones
Enfisema intersticial
Hemorragia pulmonar
Abscesos, empiemas o neumonía localizadas antes de tratarse con antibióticos
Aumento de la presión intracraneana
Hemorragia intracraneal
Fracturas de costillas o cirugía torácica reciente y dolorosa
Diátesis Hemorrágica
Hipoxemia crítica


Finalice el procedimiento con la aspiración de secreciones
Realice nueva valoración del paciente, incluyendo: auscultación e identificación de signos de dificultad respiratoria
Deje al paciente en posición cómoda y monitorizado
Realice las anotaciones correspondientes en la hoja de enfermería
Informe inmediatamente al médico sobre cualquier intolerancia durante el procedimiento


Complicaciones:

Extubación accidental, salida del tubo del tórax, salida catéteres centrales y/o arteriales etc.
Aumento de la presión intracraneana
Broncoaspiración
Apnea obstructiva o por compromiso de la oxigenación
Hipoxemia
Hematomas o lesiones de la piel
Aumento de los requerimientos del oxígeno
Aumento de la presión intratorácica con riesgo de neumotórax
Fracturas costales
Hematoma del hígado o bazo



Objetivo del tratamiento de fisioterapia respiratoria:

Conseguir un relajación ventilación/perfusión eficaz, por medios físicos. Fomentar la eliminación de las secreciones respiratorias evitando su acumulo.

Posición:

Se intenta conseguir que por medio de una posición concreta, que el paciente mejoras u patrón respiratorio.


Percusión:

Acción mecánicas obre la pared torácica, transmitiendo un impulso de transmisión sonora, cuyo efecto consiste en la movilización de las secreciones del árbol bronquial. Esta ha de ser más duradera en tiempo cuanto más distal sea el acumulo de secreciones del árbol bronquial principal. El material usado es: dedos, manos en posición ahuecadas, percutores electrónicos (cepillo de dientes, rotores de percusión, etc.), percutores mecánicos (mascarillas, utensilios ahuecados flexibles, etc.) y aerosoles ultrasónicos (por excitabilidad de las partículas inhaladas).



Tos: Mecanismo fisiológico por excelencia para la expulsión de las secreciones bronquiales sobrantes. En ocasiones el paciente tiene el reflejo de la tos abolido debido a su patología, lo que no obliga a su estimulación, esto se consigue, si el paciente colabora, invitándole a que realice inspiraciones profundas y sin o colabora se realiza por medio de estímulos externos (suero salino, sondajes, etc.).


Analgesia: Se utiliza principalmente en aquellos casos en que existe una contractura muscular y postural de la pared torácica, debido a intervenciones torácicas y/o abdominales. Para ello administramos drogas prescritas.



Aspiración de secreciones del árbol bronquial:

Se utiliza para el drenaje de secreciones del árbol bronquial principal. Para ello utilizamos sondas específicas conectadas a un sistema de vació que genera una acción mecánica de succión sobre el árbol bronquial principal.

Lavado bronquial: Consistente en administrar una sustancia líquida en el árbol bronquial principal (suero fisiológico, “Mocofluid”, etc.), para conseguir una fluidificación de la secreciones bronquiales.



FISIOTERAPIA RESPIRATORIA

El objetivo primordial de la fisioterapia respiratoria en geriatría, será la enseñanza del automatismo diafragmático, complementándola con ejercicios contra la rigidez torácica, la cifosis senil y la debilidad de la faja abdominal.

1. AUTOMATIZACIÓN DIAFRAGMÁTICA: para el aprendizaje de esta técnica, comenzaremos por explicarle al paciente la “forma respiratoria fisiológica”, es decir, la inspiración tomando el aire por la nariz, para que éste se caliente, se humedezca y se limpie debido a la función fisiológica del revestimiento mucoso de los cornetes nasales, que como sabemos limpia el aire de impurezas, lo humedece y lo calienta a la temperatura corporal. Le explicaremos que con la inspiración nasal se relajan los músculos del cuello que intervienen con mal brazo de palanca, mucho consumo de oxígeno, por su volumen, y con escasa repercusión en la respiración. Finalmente, y esto lo nota enseguida el paciente, la inspiración nasal le ayuda a la movilización diafragmática.

La aspiración será por la boca, enseñándole a controlar la salida del aire para regular el flujo ventilatorio espiratorio, y compaginarlo con la elevación del diafragma.

Sobre lar elación tiempo inspiratorio – espiratorio, el primero debe ser suave y corto, sin forzar y el segundo suave, largo y sin llegara l final de las posibilidades ventilatorias, pero sí contrayendo casi hasta el final la faja abdominal, con objeto de que el diafragma funcione adecuadamente.

Se debe comenzar la enseñanza con reeducación del hemidiafragma posterior; para este ejercicio pondremos al anciano en decúbito supino, sobre colchoneta o camilla dura, las piernas flexionadas, para relajar la faja abdominal y ligeramente separadas, la cabeza sobre la colchoneta o con una almohada dura y baja, ya que estar levantada no relajará los músculos auxiliares y nos dificultaría la enseñanza por las razones patomecánicas.

Sin olvidar las condiciones ambientales, humedad, temperatura, ventilación y luz que den confort y relajen al paciente, iniciamos la enseñanza del ejercicio, teniendo presente que en la inspiración sacará suavemente “el vientre” y en la espiración lo meterá suavemente, el tiempo que espira con los labios entreabiertos prolongando esta fase como ya hemos indicado. Se debe conseguir una perfecta sincronización entre la expulsión del aire, larga, suave y prolongada, y la contracción simultánea de la faja abdominal también suave, sin tirones y sin fatigar la musculatura. Sobre este ejercicio que es la base de la enseñanza de la automatización diafragmática, conviene tener presente dos aspectos que pueden dificultar o hacer fracasar el plan rehabilitador; el primero es un vicio muy frecuente que consiste en que el enfermo al inspirar, es decir “sacar el vientre” arquea la columna lumbar en la inspiración y explicarle que de hacerlo hace poco eficaz o nula la respiración diafragmática. El segundo aspecto que puede hacer fracasar esta metódica consiste en que el paciente prolongue excesivamente la eliminación del CO-2 y se marea.

Con este ejercicio, hemos reeducado y puesto a máximo rendimiento el hemidiafragma posterior y podemos pasara reeducar los hemidiafragmas laterales, la postura es en decúbito lateral derecho o izquierdo, los levantados con objeto de bloquear la respiración torácica y centrar la recreo pulmonar hacia el diafragma; las piernas flexionadas para relajar la faja abdominal y más la del hemidiafragma que estamos reeducando. La reeducación del hemidiafragma anterior la realizamos colocando al paciente a “cuatro puntos” ya que en decúbito prono el ejercicio será muy fatigoso al tener que “levantar el cuerpo” con la expansión del diafragma anterior. Todos estos ejercicios los realizamos con la formar espiratoria ya reseñada y cuando se dominan, comenzamos el camino de la automatización del diafragma, que no se logra totalmente hasta los 6 meses de realizar diariamente estos ejercicios.

2. EJERCICIOS PARA LA FAJA ABDOMINAL: Simultáneamente a la enseñanza de los ejercicios abdomino – diafragmáticos y utilizando la misma formar espiratoria, enseñamos los ejercicios precisos para tonificar la faja abdominal, a que en ella, será el motor respiratorio conjuntamente con el diafragma. Estos ejercicios se harán gradualmente con la elevación alternativa de ambas piernas y posteriormente con las dos, teniendo siempre presente el grado de debilidad muscular y la insuficiencia respiratoria para realizarlos. Comienza por la elevación de un apierna, l apostura será decúbito supino, piernas flexionadas y se le indica que inicie una inspiración suave y profunda, “sacando el vientre” y espire suavemente con los labios entreabiertos y que simultáneamente eleve la pierna descendiéndola al término de la espiración, de modo que sea siempre la respiración la que dirija el ejercicio y no al revés. Es importante en caso de hiperlordosis lumbar y para no aumentarla, colocar las piernas mediante unas almohadas en unos 45 grados de elevación; ya que de esta manera lograremos los mismos efectos, y no haremos una labor hiperlordosante, que sería muy negativa para la columna senil. Si es necesario complementaremos con la elevación de ambas piernas teniendo muy presente la forma respiratoria y el efecto hiperlordosante del ejercicio.


3. EJERCICIOS TORACO – COSTALES: La jaula torácica, pierde elasticidad y se vuelve más rígida. Contra esta involución senil irán encaminados los ejercicios, su objetivo es doble, de un lado mantenerla lo más elástica posible y de otro hacer que la respiración abdomino – diafragmática se complemente con la torácica, con objeto de logra runa respiración armónica en las tres diámetros de expansión toraco - abdominal respiratoria, si bien insistiendo que l amovilidad diafragmática es la prioritaria en el reentrenamiento senil.

Para la enseñanza de estos ejercicios, comenzaremos ante espejo, por explicar al anciano que simultáneamente a la enseñad amovilidad abdomino – diafragmática deberá suavemente movilizar el tórax, siguiendo siempre la misma formar espiratoria que sea prendió en los primeros ejercicios de automatización diafragmática, se ayudará con las manos situadas sobre ambos hemitórax, con los dedos paralelos a las últimas costillas, dejando las manos suelta sen la inspiración, para facilitar la expansión torácica baja u presionando tangencialmente a la piel en la espiración y siguiendo el mismo movimiento pero en sentido contrario que el que hizo la jaula torácica al expansionarse.

Otro ejercicio sencillo y de buenos resultados, es el clásico “brazo en cruz” en la inspiración, sacando simultáneamente tórax y abdomen y espirando suavemente al tiempo que los brazos van delante de la cara, siempre dirigiendo la respiración al ejercicio y no al revés. Finalmente, otro ejercicio que unifica todos los anteriores y que actúa sincrónicamente sobre los tres diámetros de expansión pulmonar y sobre la faja abdominal es sentado, espalda pegada al respaldo, inspirar sacando el pecho y vientre y espirar suavemente doblando el troncos obre el abdomen, siguiendo siempre la forma respiratoria enseñad ay la prioridad de la respiración sobre el ejercicio.


5. EJERCICIOS PARA LA COLUMNA VERTEBRAL: son de gran importancia para completar el plan de fisioterapia respiratoria en el anciano y van encaminados a luchas contra la cifosis senil, constituyen un excelente ejercicio respiratorio global. Un ejercicio sencillo y muy eficaz; paciente de pie, espalda pegada a la pared, inspirar elevando los brazo sal tiempo que “saca pecho y vientre” y espirar bajando éstos, la formar espiratoria será habitual y con este ejercicios e combinan los respiratorios globales con el defecto anti – cifótico dorsal que se desea.

REENTRENAMIENTO AL ESFUERZO: hemos separar a los ancianos que tienen patología cardio – pulmonar de los únicamente tienen déficit fisiológico de su senectud. En los primeros no se puede hacer este reentrenamiento, se recomiendo realizar todos los ejercicios citados que serán muy beneficiosos en el bronquítico crónico etc... dando consejos higiénicos sobre pasear, ejercicios muy suaves y normas dietéticas.

En el anciano “sano”, por el contrario, si se puede, previo estudio ergométrico en el que se determinará l apotencia máxima tolerada y como consecuencia el tipo de actividad deportiva o “laboral” y así comenzar el reentrenamiento. La metódica será la siguiente: continuaremos en el gimnasio enseñando a mantener la formar espiratoria en pequeños esfuerzos, en pista rodante o ergómetro con objeto de que el paciente aprenda a mantener esta respiración en el ejercicio y sobre todo sepa, mediante está forma de respirar, a recuperarse del esfuerzo.

Una vez que se ha enseñado la respiración en esfuerzo y la recuperación estamos en condiciones, de orientarle en el ejercicio adecuado a sus posibilidades energéticas, preferencias vocacionales y posible “reentrenamiento laboral”, contando con la colaboración del psicólogo, terapeuta ocupacional y asistente social.

EJERCICIOS RESPIRATORIOS

Como parte del tratamiento de las enfermedades respiratorias que se presentan en los ancianos tenemos los ejercicios respiratorios que se utilizan tanto en prevención como cuando inicia la enfermedad y en procesos ya crónicos pudiendo ser prescritos en los 3 niveles de atención.

Estos ejercicios ayudan a que respire más fácilmente, disminuyendo la sensación de falta de aire, con el propósito final de mejorar la calidad de vida. Es importante que el paciente y la familia colaboren, y que lo practique por lo menos 3 veces al día.

RESPIRACIÓN CON LABIOS SEMI – CERRADOS

Este ejercicio se realiza 3 veces al día, en la mañana al levantarse, al medio día antes de almorzar, y en la noche antes de acostarse a dormir.


Guía para el procedimiento:
a) Sentarse cómodo en una silla o cama.
b) Respirar tomando aire por la nariz despacio y profundo, la boca debe estar cerrada, contar en la mente 1-2, al respirar mover el estomago hacia fuera.
c) Botar el aire por la boca con los labios semi – cerrados como silbando, contar en la mente 1-2-3-4, hasta botar todo el aire. Recordar que al botar el aire (espiración) debe ser el doble de tiempo que cuando toma aire (inspiración).
d) Este ejercicios e tiene que hacer por lo menos 10 veces.


RESPIRACIÓN DIAFRAGMÁTICA

Este ejercicio se realiza 3 veces al día, en la mañana al levantarse, al medio día antes de almorzar, y en la noche antes de acostarse a dormir.

Guía para el procedimiento:
a) Este ejercicio se puede hacer sentado o preferiblemente acostado
b) Poner mano derecha sobre estomago y mano izquierda sobre el tórax.
c) Respirar profundo y despacio por la nariz, con la boca cerrada contar mentalmente 1-2, al respirar el estomago se tiene que mover hacia arriba lo cual moverá la mano derecha que esta sobre el estómago.
d) Botar el aire por la boca con los labios seme – cerrados como silbando, contar en la mente 1-2-3-4, mientras bota el aire de los pulmones. Con la mano que estas obre el estomago empujar los músculos de este hacia fuera recordar que al botar el aire (espiración) debe ser el doble de tiempo que cuando toma aire (inspiración).
e) La mano izquierda que esta en el tórax no debe moverse.
f) Este ejercicios e tiene que hacer por lo menos 10 veces.


TOS ASISTIDA

Este ejercicio le ayudara a toser y a botar las flemas o secreciones. Lo va hacer especialmente en la mañana, que es cuando se acumulan las secreciones de la noche, o cuando sienta flemas y secreciones.

Guía para el procedimiento:
a) Sentarse recto en una silla, usar ropa floja, no tener comida en la boca, tener un pañuelo para taparse la boca cuando tosa.
b) Respire despacio profundo por la nariz con la boca cerrada.
c) Botar el aire con los labios semi – cerrados, despacio y todo lo que se pueda contar en la mente 1-2-3-4m mientras bota el aire, recordar que al botar el aire (espiración) debe ser el doble de tiempo que cuando toma aire (inspiración).
d) Respirar nuevamente por la nariz sacando el estomago.
e) Inclinarse nuevamente por la nariz sacando el estomago.
f) Inclinarse un poco hacia delante, ponga una mono en el estomago y con otra cubrirse la boca y toser 2 o 3 veces.




EJERCICIOS PARA LA CONSERVACIÓN DE ENERGÍA

Estos ejercicios ayudaran a disminuir la sensación del falta de aire y serán útiles para realizar las AVD como: sentarse y ponerse de pie, bañarse, subir y bajar gradas, caminar, peinarse hasta para ir de compras.

Este ejercicio debe realizarse cada vez que se haga una actividad que sabe que le produce falta de aire.





EXHALAR DURANTE EL EJERCICIO:

Esta técnica se usa cuando necesite realizar AVD como: sentarse y ponerse de pie, bañarse, subir y bajar gradas, caminar, peinarse hasta para ir de compras.

a) Antes de iniciar la actividad hace runa respiración despacio y profundo por la nariz con la boca cerrada.
b) Botar el aire por la boca con los labios semi – cerrados.
c) Mientras se bota el aire hacer la actividad que se tenía programada.
d) Cuando se boto el aire detenerse y hacer otra respiración despacio y profundo por la nariz.
e) Luego botar el aire con los labios semi – cerrados y continuar la actividad.
f) Recordar hacer la actividad cuando se esta botando el aire.


Consejos para simplificar el trabajo:

a) Hacer actividades lentamente.
b) Hacer movimientos lentos y suaves.
c) Disminuir los movimientos del cuerpo.
d) Se gasta más energía estando de pie que sentado, por lo tanto procura restar sentado, sin olvidar movilizarse cada cierto tiempo cuando haya descanso. Ambos extremos no son recomendables.
e) Procura rempujar los objetos en lugar de levantarlos, los rodines son ideales para transportar objetos.
f) Al realizar una actividad larga tomar 10 min por cada hora de descanso.
g) Distribuya las actividades fuera de la casa a diferentes horas del día.


RESUMEN DEL PLAN GENERAL DE LA ENSEÑANZA DEL A FISIOTERAPIA RESPIRATORIA EN EL ANCIANO

Se han visto ejercicios sencillos pero eficaces, para lograr el máximo provecho de las posibilidades respiratorias que la involución senil determina; así automatización diafragmática, faja abdominal, tórax, columna reentrenamiento al esfuerzo. Este método puede enseñarse en grupos de 8 – 10 pacientes y normalmente en unas dos semanas, por término medio, están en condiciones de hacer los ejercicios ya en su dominio.

En los primeros meses se le debe controlar con el objetivo de evitar los vicios posturales y que pueden independientemente hacer fracasar el aprendizaje de fisioterapia respiratoria, hacer que la abandonen, no hay que olvidar que enseña los ejercicios es fácil, lo difícil es la constancia en realizarlos diariamente.

Una vez dado de alta en el gimnasio, se recomienda que realice los ejercicios al menos durante media hora por mañana y por noche independientemente de que practique el tipo de actividad física recomendado y, sobre todo, aprenda y practique la recuperación al esfuerzo, tanto en las actividades de la vida diaria como en el ejercicio programado.
Normalmente hacen falta unos seis meses para que de una manera inconsciente respire como se le ha enseñado. Desde este punto, el anciano aprendió a respirar fisiológicamente, de un amanera subconsciente y n ola dejará.

viernes, 29 de mayo de 2009

FUNCIONALIDAD, FRAGILIDAD DEL ADULTO MAYOR

FUNCIONALIDAD, FRAGILIDAD DEL ADULTO MAYOR
Dra. Erika Cyrus Barker

Si pensamos ahora en el envejecimiento poblacional nos daremos cuenta que aumenta la importancia de lo que hemos planteado anteriormente, ya que se acentúa la tendencia al aumento de la morbilidad y mortalidad por enfermedades crónicas.

Ya instalada la vejez la consideración de los aspectos físicos, psíquicos y sociales, es decir la mirada integral, se hace inevitable para cualquier intervención desde el área de salud. Y es precisamente el estado de la funcionalidad física, psíquica y social, el concepto clave de la calidad de vida en la vejez.

El reto es entonces prevenir. Prevenir la presencia de enfermedades crónicas que pueden ser potencialmente invalidantes y que una vez instaladas deterioran fuertemente la calidad de vida de la población mayor,

CONCEPTO DE FUNCIONALIDAD
Independencia entendida como la capacidad de desempeñar las funciones relacionadas con la vida diaria, es decir vivir en la comunidad recibiendo poca o ninguna ayuda de los demás.[1] Autonomía entendida como la capacidad de tomar decisiones por si solos y afrontar las consecuencias de ello de acuerdo a preferencias propias y los requerimientos del entorno.

[1] OMS, “Envejecimiento activo: un marco político”, en: Revista Española de Geriatría y Gerontología, Agosto 2002.

Objetivo de la TF en geriatría
No es aumentar la expectativa de vida, sino el cómo se vive una vida más larga. Esto implica prolongar la vida libre de discapacidad o de una vida funcionalmente sana. De allí la importancia de detectar a quienes están en riesgo de perder su capacidad funcional y de actuar a nivel de prevención primaria, vale decir, antes que se produzca la discapacidad.

La discapacidad constituye un proceso gradual que pasa por etapas. Este se inicia con una situación estresante que puede causar impedimentos, los que dificultan el funcionamiento físico, mental o social, pasando luego a producir limitaciones funcionales que equivalen a restricciones para ejecutar acciones de la vida diaria. Culminando en la discapacidad o incapacidad de realizar las acciones del diario vivir por sí mismo.

Lo destacable es que cuando las limitaciones funcionales o incluso una discapacidad se detecta a tiempo y se trata adecuadamente, se puede retrasar, contrarrestar, compensar, y/o recuperar los factores que impulsan o profundizan dicho proceso o incluso evitar la incapacidad total y dependencia.

Envejecimiento y funcionalidad
El proceso normal de envejecimiento individual, produce una disminución de hasta un 25 a 30% de las células que componen los diferentes órganos y sistemas del ser humano, lo que se traduce en una disminución de la función cumplida por ese órgano y sistema.

Lo que en situación de exigencia normal o habitual no tendrá repercusión, sí podrá afectar al individuo frente a una exigencia no habitual o estrés, dado que el envejecimiento fisiológico afecta las “capacidades de reserva”.[1]
[1] M. Isaac, Comollonga y G. Izquierdo Zamarriego, “Fisiología del Envejecimiento”, en: Salgado Alba. Manual de Geriatría, 3ª edición, MASSON, Madrid, 2002, Pags.: 63- 76

El proceso normal de envejecimiento produce cambios en la homeostasis y en la reserva, aumentando la vulnerabilidad a presentar enfermedades crónicas y degenerativas. Lo que sumado a predisposición genética, estilos de vida inadecuados y condiciones socio-económicas precarias y ambientales nocivas, hace que el estado de salud funcional de la persona mayor aumente el riesgo de transitar desde la independencia a la dependencia.

En la vejez, la expresión de las enfermedades, suele ser más larvada y los síntomas se modifican, por ejemplo, aumenta el umbral del dolor, cambia la regulación de la temperatura y el balance hidroelectrolítico, se modifican los mecanismos compensatorios como taquicardia y polipnea. Incluso en algunas ocasiones, existiendo compromiso, los signos y síntomas clásicos aparecen normales.

Los Adultos Mayores a los 80 años, aún en los mejores sistemas de salud, pueden presentar hasta tres enfermedades crónicas. De este modo la co-morbilidad, en el grupo de Adultos Mayores, dificulta establecer diferencia entre el grupo de sanos o enfermos, dado que en su gran mayoría las personas mayores presentarán alguna enfermedad crónica o degenerativa.

Lo que en realidad marcará la diferencia es si esta enfermedad u otra condición física, psíquica o social ha favorecido el Estado de Salud Funcional o llevado al compromiso del Estado de Salud Funcional.

Es así como una de las primeras manifestaciones de enfermedades en el adulto mayor se produce a través de alteraciones de la funcionalidad. Esta se constituye, en el signo de alerta mas importante. De aquí la importancia fundamental de la medición permanente de la funcionalidad en el adulto mayor.

funcionabilidad
La independencia funcional o funcionalidad no es otra cosa que la capacidad de cumplir o realizar determinadas acciones, actividades o tareas requeridas en el diario vivir.

La definición formula que, desde una perspectiva funcional, “el anciano sano” es aquel capaz de enfrentar el proceso de cambio con un nivel adecuado de adaptabilidad funcional y satisfacción personal”.

La pérdida de funcionalidad se puede detectar clínicamente por la pérdida de autonomía y aparición de dependencia que, poco a poco, van a limitar la calidad de vida de las personas mayores. Además cada tipo de enfermedad origina un tipo específico de pérdida funcional: cada enfermedad afecta a un grupo concreto de actividades.

Esta pérdida de la independencia y autonomía afecta inicialmente a las actividades complejas (por ejemplo desplazamientos fuera del hogar), pero, si se mantiene en el tiempo y no se actúa sobre ella, progresa y llega a afectar la independencia y autonomía para actividades básicas de la vida diaria que afectan al autocuidado: levantarse, lavarse, vestirse, comer y desplazamientos dentro del hogar.
Factores de riesgo de perder la funcionalidad

Por factor de riesgo se entiende “aquella característica innata o adquirida del individuo que se asocia con una probabilidad de fallecer o de padecer una determinada enfermedad o condición”. La población considerada sana pero que presenta alguno de los llamados “factores de riesgo”, va a tener una mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad o condición en el curso de los años siguientes. (Rivera Casado JM, Gil Gregorio P. 1997).

La capacidad funcional de un individuo puede verse alterada, generalmente disminuida, por variados factores de riesgo.

Entre ellos se escogieron las enfermedades crónicas las que por sí solas constituyen un factor de riesgo, es decir, ellas aumentan las probabilidades del adulto mayor de perder la capacidad de funcionar por si sólo en la vida cotidiana y de morir.

Además, implican la posibilidad de producir otros procesos riesgosos debido a las complicaciones asociadas a ellas. se consideraron las enfermedades siguientes: Hipertensión arterial, Diabetes Mellitus, Dislepidemias, Cardiopatía coronaria e insuficiencia cardíaca, Accidente vascular transitorio, Artritis y Artrosis, Osteoporosis.

Hay datos consistentes para considerar factores de riesgo de discapacidad a los denominados síndromes geriátricos. se consideraron los siguientes: caídas, pérdida del equilibrio, mareos, inestabilidad al caminar, incontinencia urinaria, déficit sensoriales: vista y audición, deformidades en los pies.

Factores predictivos del mantenimiento de la funcionalidad


Al estudiar un conjunto de sujetos a lo largo de un período de tiempo, se descubren mediante cálculos estadísticos los factores asociados a un envejecer saludable y conservando al máximo posible las capacidades físicas y mentales. Estos son los llamados factores protectores, es decir, aquellos que aumentan la probabilidad de mantenerse saludable y en posesión de las capacidades físicas y mentales.

Rowe y Kahn (1997), proponen el concepto de envejecimiento exitoso. Este es un concepto multidimensional que en una primera aproximación incluyó: evitar la enfermedad y la discapacidad y mantener un alto funcionamiento físico y mental. Los resultados de la investigación les permite detectar factores de riesgo y protectores, ambos de índole predictiva.


En general, los factores de riesgo de perder funcionalidad física son los niveles alterados de glucosa y lípidos, la obesidad y la hipertensión a lo que los autores agregan que los factores protectores que pueden contrarrestar dichos riesgos son los hábitos alimentarios y la actividad física.


Los predictores del buen funcionamiento cognitivo
evaluado con test neuropsicológico de lenguaje, memoria no verbal, memoria verbal, conceptualización y habilidades especiales – son: a) el nivel educacional, que es el mejor protector contra la reducción de la función cognitiva, b) la actividad física, y c) la percepción de autoeficacia, definida como la creencia en la capacidad de organizar y ejecutar los cursos de acción requeridos para tratar con una situación determinada.
Los predictores del mantenimiento de un buen funcionamiento físico
evaluados por movilidad de manos y piernas, por equilibrio y marcha - los categorizan en dos: unos relativos a las características del individuo, siendo los predictores de riesgo: ser viejo y con ingreso escaso, ser obeso y ser hipertenso. Los otros relativos a formas de comportamiento, siendo los predictores de mantener el buen funcionamiento: el realizar actividades productivas, no necesariamente generadoras de ingreso sino que consideradas socialmente valiosas, relacionarse con otros intercambiando apoyo emocional y hacer a lo menos un nivel moderado de ejercicio físico.

Rolwe y Kahn mencionan como un factor protector adicional el modo de respuesta al estrés. Afirmando que los adultos mayores, si se los estudia en forma continua, se los verá moverse entrando y saliendo de lo exitoso así como las personas saludables pueden entrar y salir de las enfermedades. En otras palabras, ya que es usual que se produzcan episodios estresantes, lo más importante es mejorar la capacidad del adulto mayor para enfrentarlos.

Resumiendo, los siete factores considerados protectores son: el nivel educacional; cuatro modalidades de comportamiento, a saber: el ejercicio mental y físico, los hábitos alimentarios, realización de actividades significativas con qué ocupar el tiempo y las relaciones que se mantienen con otros intercambiando apoyo afectivo; y la posesión de dos atributos psicosociales: la percepción de autoeficacia y la capacidad de enfrentar las situaciones estresantes, de modo que ellas tengan el menor impacto posible en el nivel de bienestar y en la capacidad de desempeñar por sí mismo las actividades de la vida diaria. *

PARKINSON

Definición
James Parkinson en 1817 la definió como "movimientos temblorosos involuntarios con disminución de la fuerza muscular, en zonas que no están en actividad; propensión a inclinar el tronco hacia adelante y a pasar de la marcha a la carrera, mientras que los sentidos y el intelecto permanecen inalterados".

Esto ocurre por trastornos y pérdidas de neuronas en una zona determinada del tronco encefálico. Esta zona es la sustancia negra de los ganglios basales, que controlan los movimientos que se realizan automáticamente como caminar.

Causas
Es un trastorno que se da en las edades medias y avanzadas de la vida, que presenta una progresión muy gradual y una evolución prolongada. Aunque se ha observado en grupos familiares, habitualmente tiene un carácter esporádico y es de causa desconocida.

Síntomas
La postura encorvada, rigidez y lentitud de los movimientos y la inexpresividad facial, así como el temblor rítmico de los miembros que remiten con los movimientos voluntarios, son las características principales de esta enfermedad.

La lentitud de movimientos suele ser más o menos generalizada, asociándose con rigidez muscular, que impiden la realización normal de actividades. También sufren una pérdida de la capacidad que poseen las personas sanas para efectuar pequeñas variaciones automáticas y espontáneas de la postura, al hacer cualquier actividad o al adoptar distintas posiciones.

El temblor, por lo general, es más pronunciado en las manos, aunque también puede afectar a piernas, labios, lengua y musculatura del cuello. De aquí que normalmente se vean afectados tanto el habla como la escritura.

La manera de andar de estas personas es con pasos rápidos y torpes, y con una aceleración excesiva como si quisieran atrapar su centro de gravedad, que va por delante de ellos.

Suelen padecer sensaciones continuas de cansancio a causa de la incoordinación de los distintos grupos musculares.

La gravedad de la sintomatología está muy influenciada por los factores emocionales, como ansiedad, tensión y sentimientos de infelicidad, que agravan el cuadro clínico.

Aunque el deterioro intelectual no es una característica constante, cada vez con mayor frecuencia se observa demencia en las fases avanzadas de la enfermedad.

Fisioterapia
El descubrimiento de fármacos eficaces contra esta enfermedad, como la Levodopa, y la integración del paciente dentro de un programa de rehabilitación posibilitan que este lleve una vida aceptable e integrada en la sociedad.

Es de gran utilidad un programa progresivo de ejercicios diarios que ayuden a aliviar las diversas alteraciones del movimiento, haciendo que se sientan seguros y manteniendo una adecuada calidad de vida.
• Ejercicios que mejoren la fuerza muscular, coordinación y destreza, disminuyan la rigidez y eviten las contracturas por desuso de los músculos.
• Ejercicios para mejorar la movilidad articular, como caminar.
• Ejercicios de estiramiento para que las estructuras musculares sean lo más flexibles posible.
• Ejercicios posturales para intentar retrasar al máximo la tendencia de la inclinación del tronco y cabeza.
• Técnicas especiales para la marcha, con el fin de superar las alteraciones de la misma y la tendencia antes mencionada. Desde el principio se conciencia al paciente que debe caminar lo más erecto posible, mirar hacia adelante y abriendo un poco los pies para aumentar su base de sustentación y su estabilidad, hay que combinar la oscilación de los brazos y levantar los pies.
• El ritmo y velocidad de los ejercicios deben ser moderados, así se puede ayudar con músicas que tengan un ritmo adecuado y le facilite la realización de los ejercicios.
• Coordinar las actividades con ejercicios respiratorios, que van a llevar a que el paciente tenga más aguante y se canse menos. De todas formas, es conveniente la realización de períodos frecuentes de reposo.

Como en todo sujeto con una afectación neurológica, el trabajo que hace que el paciente se desarrolle y se adapte a su patología, depende de un equipo integrado por muchos profesionales. De esta forma, médicos, logopedas, psicólogos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y muchas otras personas, así como la familia, deben aunar sus esfuerzos para la integración de estas personas a una vida lo más normal posible.

Material recopilado por: Dra. Erika Cyrus Barker