jueves, 19 de marzo de 2009

artrosis

ARTROSIS

Definición
Es una enfermedad producida por la alteración del cartílago, uno de los tejidos que forman las articulaciones, lo que origina la aparición de dolor y, en ocasiones, la pérdida de su movimiento normal. La artrosis es la enfermedad reumática más frecuente, afectando en mayor o menor grado a todas las personas a partir de los 50 años, pero sólo en un porcentaje de la población alcanza la suficiente severidad como para dar síntomas importantes. Con el transcurso del tiempo se afectan progresivamente otras estructuras del aparato locomotor (discos intervertebrales, ligamentos, tendones, músculos...).

Puede afectar a cualquier articulación, aunque se desarrolla con mayor frecuencia en la columna vertebral (cervicoartrosis y lumbartrosis), en articulaciones de la mano (principalmente del pulgar o rizartrosis) y en articulaciones de carga como la cadera (coxartrosis) y rodilla (gonartrosis).

Las alteraciones que tienen lugar en la artrosis en los diferentes tejidos se van instaurando progresivamente en varias fases:

En primer lugar, la capa más superficial del cartílago se inflama y reblandece, perdiendo su capacidad elástica; más tarde, se erosiona, pudiendo llegar a desaparecer, produciéndose el contacto directo entre los huesos. Como consecuencia, el hueso reacciona, formando hueso nuevo en los bordes de la zona degenerada (osteofitos). Por último, tiene lugar un engrosamiento y tumefacción de la membrana sinovial, produciendo líquido sinovial menos viscoso y, por tanto, menor lubricación de la articulación.
En las primeras fases de la enfermedad el paciente puede estar asintomático, ya que el cartílago no es fuente generadora de dolor, pudiendo ser el proceso potencialmente reversible. En cambio, cuando el cartílago desaparece, la enfermedad se hace severa e irreversible.

Causas
Son múltiples, pudiendo darse varias de ellas simultáneamente en la misma persona, aumentando las posibilidades de desarrollar la enfermedad.

Su mayor frecuencia en personas de edad avanzada está justificada por el natural envejecimiento de las estructuras articulares y la menor capacidad de regeneración tisular. No obstante, existe una predisposición hereditaria que influye en su aparición.

Deben tomarse también como factores predisponentes: la obesidad (que sobrecarga las articulaciones), las malformaciones o dismetrías de los miembros inferiores, los traumatismos articulares (fracturas, esguinces, luxaciones...), las actividades laborales que someten a la articulación a un sobreuso, el exceso de práctica deportiva, etc.

Síntomas
Dependen de la articulación que esté afectada; no obstante, en todos los casos presentan unos rasgos comunes.

Los síntomas evolucionan de forma lenta y progresiva. Al principio, el dolor únicamente se manifiesta con el movimiento y cede con el reposo. Con el transcurso del tiempo y a medida que la enfermedad se va haciendo más severa se manifiesta de forma más continua, llegando a estar presente incluso en reposo y aliviándose parcialmente con el movimiento y el ejercicio moderado. El dolor provoca contracturas musculares y el desuso la atrofia que, a su vez, son factores agravantes de la enfermedad.

Otros síntomas habituales son: rigidez matutina, restricción de movilidad, crujidos articulares, inflamación, deformidad articular, etc.

Fisioterapia
El tratamiento fisioterapéutico debe estar adaptado en función de cuál sea la articulación afectada, la severidad del proceso, la intensidad del dolor, el grado del componente inflamatorio, el tipo de actividades diarias y la edad.

Sus objetivos generales deben incluir: alivio del dolor, disminución de la inflamación, recuperación o mejora de la amplitud de la movilidad articular, relajación de las contracturas, aumento de la elasticidad de las estructuras periarticulares y reforzamiento de los músculos atróficos.

Para alcanzar estos objetivos se utilizan diversos medios técnicos (microonda, onda corta, ultrasonido, corrientes de baja y media frecuencia, magnetoterapia...) y multitud de técnicas de terapia manual (estiramientos, movilización pasiva, masaje, drenaje linfático, liberación miofascial, maniobras de reforzamiento muscular...).

La fisioterapia juega también un importante papel en el campo preventivo de la artrosis, mediante el adecuado tratamiento de otros procesos que pueden predisponer a ella: deformidades de columna vertebral (cifosis, lordosis, escoliosis...), traumatismos (fracturas, luxaciones, esguinces...), defectos de alineación de las articulaciones del miembro inferior (genu varo o valgo, pie plano...), dismetrías en la longitud de los mismos, reparto de cargas de forma asimétrica en enfermedades neurológicas (hemiplejia, Parkinson, poliomielitis...), etc., y mediante la enseñanza de un uso correcto de la columna vertebral (levantamiento de cargas, postura al sentarse, al recoger objetos del suelo...).

martes, 3 de marzo de 2009

Principios de la Rehabilitación Geriátrica

El anciano suele sufrir enfermedades con mayor facilidad y frecuencia que el individuo joven y sus recuperaciones son más lentas e incompletas
La fisioterapia revitalizadora geriátrica es la aplicación de determinadas técnicas de fisioterapia sobre adultos mayores sanos, en los que el proceso involutivo de la edad puede desencadenar procesos patológicos que pueden llevar a la disminución de sus capacidades funcionales.
La causa más común de la pérdida de las capacidades funcionales en la persona mayor es la inactividad o inmovilidad .Existen numerosas causas para la inmovilización en una persona mayor, dentro de ellas tenemos la inmovilización aguda que se considera como una inmovilización accidental secundaria a una enfermedad quemaduras, fractura de cadera, accidente vascular periférico por nombrar algunos. la actividad del paciente se ve severamente reducida hasta que la enfermedad aguda se estabiliza. . Las barreras arquitectónicas pueden causar inmovilización accidental esto incluye las barandas de las camas, camas altas o bajas, escalones, pasillos con pobre iluminación, sillas inapropiadas, temor a caídas,, aislamiento social y ambiental , dolor al movimiento, parestesias, falta de ayuda para la movilidad y / o traslados. Y por supuesto la actitud de “ estoy muy enfermo para levantarme” afectan negativamente la movilidad.
La inmovilización crónica es el resultado de problemas médicos de larga data, mal manejados o no tratados como lo puede ser una accidente vascular cerebral, artritis, amputaciones, enfermedad de parkinson, lumbalgia

El proceso de descondicionamiento es definido como los cambios múltiples producidos en la fisiología de órganos y sistemas, inducidos por inactividad y por lo tanto reversibles con la actividad física. El grado de descondicionamiento depende del grado de inactividad y del nivel físico previo a esta. El término de hipocinética es el que describe la fisiología de la inactividad.

Los estudios indican las personas mayores que son más activas físicamente son capaces de responder igual o en algunos casos mejor que sujetos más jóvenes en ciertas actividades físicas, es por eso que el ejercicio se considera una modalidad de rehabilitación primaria en el caso de las personas mayores.

Existen retos para entender la interacción entre inactividad y salud en las personas mayores. El primero es que el envejecimiento causa en el individuo consecuencias similares a la inactividad, el segundo es separar los efectos de la inactividad de los efectos de la enfermedad, claro es obvio que algunos efectos del envejecimiento pueden estar directamente relacionados con la inactividad. El otro reto es entender la diferencia entre la declinación fisiológica y la pérdida de función ¡es la incapacidad de una anciana de 85 años de subir escalones debida a debilidad muscular, dolor articular, problemas cardiacos, pobre equilibrio, problemas sensoriales o una vida sedentaria?
Entender las consecuencias de la inactividad es de gran importancia cuando valoramos la necesidad de rehabilitación de una persona mayor.
Shepard* encontró que una actividad física moderada da como resultado que la persona se sienta mejor, lo cual lo lleva a un mejor desarrollo intelectual y sicomotor, de rebote se aumenta la autoestima, imagen corporal y disminuyen los niveles de ansiedad, stress y depresión.


Es de vital importancia el aporte que la terapia física puede tener en combatir o retardar, los procesos involutivos de la edad y / o inactividad que dan como resultado alteraciones de los órganos, aparatos y sistemas y aunque asintomáticos al principio en un determinado momento puede evolucionar hasta lograr la incapacidad física del sujeto.
La rehabilitación Geriátrica es el mecanismo efectivo para compensar dentro de los límites máximos las consecuencias de la inactividad, por que rehabilitación geriátrica y no ejercicio simplemente?, sencillo debido a las características y necesidades propias de la población adulta mayor los programas de ejercicios deben ser preparados y guiados por profesionales en el área de fisioterapia y rehabilitación realizando una evaluación funcional previa para así determinar las capacidades de cada uno de los individuos y poder implementar un plan de terapia física adecuado a las necesidades personales.
Como fisioterapeutas nuestra meta debe ser proporcionar al adulto mayor un programa preventivo, correctivo o de mantenimiento donde nuestro objetivo básico sea la independencia funcional de las personas que tratamos, con la consecuente ganancia de una mejor la calidad de vida
Los principios generales de la rehabilitación en el anciano, cualquiera que sea el proceso del que se trate, debe aplicarse como medida general para luego aplicar las técnicas específicas correspondientes al proceso.
1. Mantener la máxima movilidad articular
2. mantener o restaurar la independencia en AVD.
3. Mantener o incrementar la fuerza muscular
4. lograr un buen patrón de marcha y equilibro.
5. valorar postura.
6. historia de caídas
7. lograr la confianza y cooperación del paciente desde el inicio.


La movilidad mantenida , asistida o estimulada evita mayores lesiones articulares y problemas musculares sobre todo contracturas, perdida de fuerza y sus consecuencias (trastorno de la marcha, caídas, síndrome de inmovilización).
Por lo general la falta de ejercicio suele ser un problema constante en el mundo geriátrico, esto puede deberse a las comodidades de la vida moderna, la falta de información, barreras arbitrarias de la edad para muchas actividades , el efecto de enfermedades crónicas, por ello el ejercicio reglado y adecuado es una necesidad terapéutica para el adulto mayor, los ejercicios dirigidos no tienen contraindicación en ningún caso, siendo beneficios incluso en pacientes con insuficiencia coronaria y enfermedad vascular periférica. Es importante recalcar que se deben evitar las acciones sobre protectoras o agresivas de parte de la familia y el equipo de trabajo.

En general la prevención constituye uno de las bases del trabajo con adulto mayor.